GASTROGURU - Bello e Bbuono, alma napolitana con aroma a vanguardia

Bienvenidos a Bello e Bbuono o, lo que es lo mismo, Bell’ e bbuon’ en dialecto napolitano. La expresión viene a decir algo así como que algo es «inesperado» o que sucede o llega «de repente» y siempre, por supuesto, en un contexto positivo. Así, me atrevo a comenzar afirmando que este novísimo restaurante ubicado en la misma plaza de Chamberí está llamado a ser «el italiano que no te querrás perder».

Detrás de este proyecto están dos valientes italianos que se han lanzado al ruedo en este complicado momento para la hostelería. Se trata de Mariella Gambardella y Salvatore Romano. Ambos cuentan con experiencia en la industria. Su bagaje en el sector de la hospitalidad es bien distinto, sin embargo. Mariella es experta en hotelería y Salvatore en hostelería -es el propietario de la conocida pizzería y trattoria Toto e Peppino-.

Parmigiana di melanzane

Además de la agradable -y tan deseable por otra parte- terraza exterior, su local interior es amplísimo. Todo el espacio es elegante, minimalista y acogedor a partes iguales. Han mantenido la estructura anterior, dándole un aire más moderno. Destacan los fondos claros y los colores blancos y brillantes de su mobiliario. Cuidan al mínimos los detalles… ¡y eso se nota! Exquisito gusto en cuanto a vajilla y cristalería se refiere.

Eso sí, el foco lo tienen claro: destacar y poner de manifiesto el potencial de la cocina italiana. Y, específicamente, la napolitana. Mantienen las recetas clásicas, las de la mamma, las de toda la vida,… No obstante, en este rincón italiano de la capital, Carmine Bavuso da una vuelta de tuerca a estas elaboraciones e interpreta la cocina del país transalpino agregando un toque de modernidad.

Fusilli Nerano

La creatividad es fundamental para el chef Bavuso quien ha pasado por algunas de las grandes ciudades gastronómicas actuales: Londres, Roma, Múnich, Dubái o Montecarlo. Así, en esta nueva andadura en la capital de España, su sello personal aporta frescura y imaginación a raudales. Añade un punto de vanguardia y reinterpreta esos platos tan tradicionales de nuestros vecinos italianos.

De cualquier forma, por encima de todo, está la excelente calidad de las materias primas que llegan al restaurante.

De su carta quiero destacar algunos de sus platos estrella. Entre los entrantes o antipasti, te sugiero que no te pierdas la clásica parmigiana (berenjenas con parmesano, mozzarella, tomate y albahaca, fundamentalmente). ¡Querrás más! Capesante es otra excelente opción: zamburiñas empanadas con crema de escarola en estilo napolitano y mousse de “nduia” calabrese.

 

Gnocchi con guanciale

Un must entre los primeros son los gnocchi da Roma a Napoli con guanciale, tomate del Piennolo, pesto de albahaca y crema de provola ahumada de Agerola ¡ex-qui-si-tos! Otros dos platos de pasta que gozan de gran fama son los siempre infalibles spaghetti e vongole o los fusilli Nerano con calabacines, crema de provolone del Monaco, gambas marinadas y albahaca.

Para los más carnívoros, el carré de agnello (costilla de cordero ahumada) o el solomillo de manzo (ternera) son apuestas seguras. Destaca también el pulpo cocido a baja temperatura acompañado de crema de burrata y berenjena ahumada que llaman ‘O purpo.

Horno napolitano de piedra volcánica

Recién llegado desde Nápoles, el horno de piedra especial de origen volcánico hace que podamos degustar auténticas pizzas napolitanas en el local. El motivo es simple: consigue llegar a temperaturas de 400 a 450 grados en cocciones muy rápidas entre un minuto y un minuto y medio. Adicionalmente, las realizan con una mezcla de harinas de la marca Mulino Caputo. Probamos Capocollo e provolone a base de salsa de tomates, mermelada de “tomatitos del Piennolo”, capocollo campano, láminas de Provolone del Mónaco y albahaca.

Pizza capocollo e provolone

A la hora del postre, el rey es su versión del tiramisú en tres texturas (Tiramisú 3.0). También original la “torta di Carmine” de base de galletas, mousse de chocolate blanco y lima, frambuesas deshidratadas y helado italiano al mango.

De martes a viernes en horario de comidas ofrecen menú del día.

A destacar de la bodega, las referencias provenientes de las diferentes regiones vitivinícolas del país. También encontrarás algunas etiquetas españolas.

Y es que, como dijo Alessandro Borghese, «L’arte del cibo è un’avventura della mente». Sí, el arte de la comida es una aventura de la mente. Una aventura que en Bello e Bbuono será inolvidable.

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Bello e Bbuono, alma napolitana con aroma a vanguardia

Ruth Alejandre